4

¿Confían realmente las Compañías en el canal Correduría?

confianza

Las relaciones de las compañías con el canal correduría son complejas, posicionarse sobre quien necesita más a quien es algo difícil de determinar y probablemente se pueda argumentar con lógica en ambos sentidos. A los mediadores y en concreto al canal corredores, se nos quiere y se nos odia a partes iguales, somos alabados por ser capaces de llegar a nichos de mercado que a ellas no les sería posible a la vez que acusados de incrementar los costes de los siniestros por pelear cada expediente como si fuera el último. Pero vivimos en un equilibrio que sólo se rompe cuando una de las partes parece solicitar más de lo que le corresponde.

En las últimas fechas nos hemos topado con una de esas situaciones que hace que uno se replantee que grado de confianza real tiene una Compañía en un Corredor, es una situación que se suele dar con frecuencia entre ambas partes y no es ni más ni menos que el momento en el que se le plantea a una entidad la integración bajo código de correduría de la cartera de un agente exclusivo de compañía.

Es entonces cuando empiezan las desconfianzas, ley en mano obviamente la compañía no tiene ninguna obligación de aceptar esa petición, pero no entendemos el porque de su intransigencia en estos asuntos. Sabemos que es una cuestión delicada y que la compañía debe velar por sus intereses pero se debe presumir la suficiente profesionalidad como para no pedir una confianza ciega en el corredor, estas situaciones se suelen plantear cuando entre ambas partes existe una relación previa y por lo tanto una voluntad de avanzar y crecer juntos, pero esto no parece entenderse.

No cabe más conclusión que pensar que a las compañías no les termina de hacer gracia que sus carteras estén en manos de corredores. Entonces por qué se confía en nosotros en la colocación de riesgos y no en el amparo y seguimiento de algunas carteras, nosotros tenemos una respuesta aunque no guste demasiado:

Para las compañías las corredurías son un mal necesario

4 Comments

  1. ¿Sabes donde está la desconfianza de la Compañía?

    En ella misma. La aseguradora no cree que pueda mantener a sus clientes, porque sabe que existen mejores ofertas.

    Si estuvieran convencidos de ser una buena opción para sus clientes no pondrían tantas pegas…

  2. Efectivamente, un mal necesario y en ambos sentidos, para allá y para acá. Ultimamente y a varias compañías hemos oido y leido decir “somos multicanal” (red propia, corredurías, directo, internet, banca seguros, etc.), quizás esto vaya calando en la conciencia y filosofía de las aseguradoras y acaben entendiendo que cada canal tiene una función y objetivo similar pero no igual, y con ello dejen de ver al corredor como a un medio para obtener su fin (primas) y que les estorba una vez conseguido este por si se les lleva el resultado (beneficios); aprendiendo por fin que para cualquier profesional, sea del canal que sea, tanto fin como resultado es el cliente (única vía para obtener primas e ingresos).
    Y si para mantener a este, unas veces por servicio, otras por garantías, otras por precio debemos atender su mandato y cambiar de Entidad, deberá aceptarse con normalidad por estas, como nosotros deberemos aceptar con normalidad la “multicanalidad” actual.
    Eso sí, respetando las reglas y normas del “juego”.

  3. Yo creo que confían tanto las Compañías en las Corredurías como viceversa. Pienso que a lo largo de nuestra vida económica, Corredurías y Compañlías cruzan sus caminos. En ese punto todo es facilidad y felicidad, pero cuando una de ellas (y siento decir que normalmente son las compañías) cambian de mentalidad, se rompe esa unión y nuestros caminos se separan. Somos “amigos temporales”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *