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Triple protección

Nos pidieron desde la compañía Mutua de propietarios que escribieramos un artículo para su boletín electrónico centrado en nuestra visión del ramo de comunidades desde nuestra óptica de corredores y nuestra relación con los Administradores de Fincas. Como sabéis Brokalia.com es uno de nuestros proyectos más exitosos y quisimos destacar la figura del Administrador de Fincas como factor fundamental en este éxito.

Hasta hace escasos años, nuestra relación como corredores de seguros con el ramo de Multirriesgo de Comunidades se basaba casi en exclusiva en las peticiones que recibíamos directamente en nuestras oficinas por parte de los presidentes de turno de las comunidades. Esto no nos daba una visión positiva de este ramo, en primer lugar porque recibíamos una gran cantidad de peticiones de cotización que, en un porcentaje mucho más elevado que nuestra media habitual, no se convertían en contrataciones y, en segundo lugar y más importante, se daba la circunstancia de que la vida media de estas pólizas no alcanzaba casi las dos anualidades, algo poco rentable tanto para la compañía como para el corredor.

Esa volatilidad en la duración de los contratos probablemente estaba motivada porque lo primero que hacía un nuevo presidente de comunidad durante su mandato anual era revisar la póliza de multirriesgo en vigor y cambiarla a una nueva compañía, sacándola a subasta entre las distintas alternativas de contratación existentes en el mercado, sin analizar muy a fondo si el comportamiento de la compañía o la correduría en la atención del siniestro había sido el correcto. Se trataba pues de intentar bajar prima o bien facilitar la operación a algún conocido.

Esto había generado en nuestra mente, con el paso del tiempo, una idea de que la comercialización de este ramo no era excesivamente rentable para nuestro negocio, por lo que no hacíamos especiales esfuerzos en incrementar nuestra cartera, a pesar de que, como es conocido, el Multirriesgo de Comunidades es un tipo de póliza que aúna las características de tener una prima media y un cuadro de comisionamiento elevado.

Se unía a todo lo anterior el que la tramitación de los siniestros se complicaba sobremanera en muchas ocasiones, bien porque se exigía a la póliza más de lo que cubría o bien, como pasa en muchos casos, porque un siniestro que afectaba a varios vecinos era difícilmente coordinable entre compañía, corredor, presidente y perjudicados.

Esta percepción del ramo cambió radicalmente hace unos años cuando desde Brokalia.com empezamos a especializarnos en el ramo Multirriesgo de Comunidades, prestando servicios de correduría de seguros gracias a una estrecha colaboración con los administradores de fincas. Desde un primer momento, detectamos que la situación era diametralmente distinta en todos y cada uno de los procesos que van desde que se iniciaba el contacto con la petición de un proyecto hasta (llegado el caso) la apertura y tramitación de un expediente de siniestros.

Durante este camino, recorrido junto al administrador de fincas y, por supuesto, a la compañía, hemos podido constatar (siempre desde nuestra óptica) que el administrado, que es el más importante en esta ecuación, se siente con una triple protección ya que cuenta con 3 figuras que velan por el interés del inmueble que habita.

Esa triple protección empieza con el administrador de fincas en primer término, que es la figura que conoce perfectamente el inmueble y que vela por que éste se mantenga en buen estado. No es sólo su labor comunicar un siniestro cuando ha ocurrido sino que es capaz de prever futuros fallos y recomendar labores de mantenimiento que evitarán posibles siniestros. Nuestra experiencia nos dice que la frecuencia siniestral en comunidades administradas es menor debido, en gran parte, a esta labor preventiva.

En segundo lugar, se encuentra el corredor de seguros, que ha analizado el riesgo a asegurar y ha recomendado la póliza y compañía que mejor pueda responder en caso de siniestro. El corredor vela por evitar el infraseguro, por la elección de un buen paquete de garantías y límites asegurados y por explicar al administrador qué tipo de coberturas va a contratar y, en su momento, acompañar y asesorar en la comunicación y tramitación del parte de siniestros.

Y, finalmente, la compañía de seguros, que deberá cumplir todo lo pactado en el contrato y que hemos de decir que, con carácter general, ha mejorado mucho en los procesos que permiten cerrar los expedientes de siniestro de forma satisfactoria para las partes implicadas.

Es, por tanto, para nosotros la figura del administrador de fincas el eslabón clave que mejor sustenta la cadena que forman compañía, correduría y cliente final, y harán bien las compañías si cuentan con ellos cada vez que planteen nuevos productos, garantías y servicios. Adaptarse a sus demandas mejorará su fidelidad, concepto éste cada vez más complejo de salvaguardar en la coyuntura económica actual.

One Comment

  1. Estoy absolutamente de acuerdo con Brokalia.

    Hace muchos años, no había este “subasteo” anual de la póliza de la comunidad. También es cierto que cuando el único nexo de unión es el nuevo y efímero presidente de la comunidad, lo bien o mal que se hayan hecho las cosas por parte de la aseguradora y de la correduría no se valora.

    Con la colaboración de un administrador de fincas, el trabajo es mucho más profesional y eficaz.

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